
Hay tantos motivos como personas hay, que avalen la decisión de ser un profesional independiente, autónomo o si prefieres llamarlofreelance. En algunas profesiones sobretodo en aquellas donde se realizan prácticas profesionales previas a la finalización de la carrera, la situación se presenta un poco más alentadora, puesto que ya se realiza un acercamiento a la praxis.
No así, en aquellas más teóricas, donde una vez recibidos, recién ahí se toma conciencia de que hay que reunir ese bagaje de conocimientos para “salir” al mercado a ofrecer sus servicios profesionales.
Generalmente, nos prepara(n)mos para buscar empleo, con todas las dificultades que supone encontrar una vacante y a veces se termina aceptando una pasantía profesional o contratos de baja remuneración o aceptando realizar tareas administrativas que no aportan un gran crecimiento profesional. Por supuesto, que cuando comenzamos a trabajar tenemos en claro que necesitamos experiencia laboral y entonces aparece la resignación a “pagar el derecho de piso”, a aceptar que está bien que trabajemos los primeros meses sin que nos remuneren en nombre de adquirir “experiencia laboral” por ejemplo.
Otros, como dije al principio, por diversas razones, decidimos tener un empleo de pocas horas y trabajar por cuenta propia, cosa para nada fácil, pero, sí muy motivante porque se trabaja en lo que nos interesa y donde podemos contar con autonomía para llevar adelante el trabajo; y desafiante porque supone unas veces contar con ofertas de trabajo, otras veces se pueden pasar meses hasta que aparezca otra oportunidad o alguien requiera de nuestros servicios, mientras tanto hay que ser previsores con el tema monetario.
¿De qué depende que tengamos éxito, es decir, que podamos vivir de nuestra profesión?
Seguramente, no hay recetas, ni dogmas, la respuesta está en cada uno de nosotros, de lo que hayamos hecho mientras estudiábamos, de si fuimos “preparando el terreno” para poder cosechar algo una vez que decidimos salir al ruedo.
También depende del contexto socioeconómico, en las condiciones macroeconómicas del país, aún así, insisto, las condiciones están en nosotros mismos, en saber leer la situación laboral, y es aquí donde, creo, que está la punta de lanza del secreto del éxito.
Particularmente, creo que una primera cuestión que hay que decidir es:
¿Cómo me hago visible profesionalmente? no enviamos un CV, nadie nos pide o porque no estamos buscando un empleo.Nuestro mercado son las relaciones humanas, estar presentes creando vínculos o contactos, es ahí donde se dirime la cuestión. Hoy, contamos con muchos más recursos que hace 3 o 5 años atrás o por lo menos más económicos y muy poderosos; sí, me refiero a las herramientas que ofrece la web 2.0 ¿conocés estas herramientas? Actualmente en los perfiles de búsqueda de empleo figura como requisito excluyente, según sea el caso, manejar o conocer las redes sociales y no se refieren a si sabés chatear o subir fotos, sino si sabés gestionarlas, monitorear.
Otro ítem, necesario, es definir ¿qué voy a ofrecer? Una “desventaja” en nuestro medio, es que no contamos con muchas organizaciones, donde se encuentre un Departamento de Recursos Humanos donde trabajar como empleado, por lo que debemos intentar otras alternativas de trabajo: como formar parte de un equipo interdisciplinario y ofrecer un “paquete de servicios” para cada empresa o negocio.
Otro aspecto interesante es la de redactar proyectos y presentarlos, para lo cual, haber pasado por una instancia como la tesis en la carrera ayuda muchísimo en el involucramiento y contribuye a colocar el sello personal en cada proyecto.
Por último, es la de definir ¿cuánto cobrar por nuestros servicios? Otro aspecto donde es interesante asesorarse para no bajar tanto el precio y otras para no resultar por encima de lo que se paga en el mercado, si bien, cada uno tendrá su efectividad en lo que realiza, no está bien que los costos nos resulten más importantes que los beneficios.
Para los Lic. en Relaciones Laborales -el campo de acción y las incumbencias son tan amplias, que puede verse como una ventaja o una dificultad; me recuerda a ver el vaso casi lleno o el vaso casi vacío… prefiero verlo más como un vaso medio vacío, como un camino de oportunidades y una fortaleza- invita a definir y fortalecer una especialidad donde poner más énfasis y que se constituya en un fuerte en la oferta laboral.
Un camino que, creo, indispensable es crear una comunidad de profesionales que actúe como nucleador o integrador de profesionales donde todos aquellos que se inician en la profesión tengan referentes o modelos que resulten orientadores en nuestra profesión y que esa comunidad además sirva como una fuente de desarrollo a través de cursos, conferencias y aprendizaje colaborativo, porque estoy convencida de que los nichos son cada vez más diversos y que no va a restar oportunidades de trabajo al otro.
¿Qué otros aspectos creés que es interesante tener en cuenta al momento de decidir trabajar por tu cuenta? ¿estás dispuest@ a comentarlo?


